¿Te pueden despedir estando de baja por depresión? Nulidad y pruebas

Sí, te pueden despedir estando de baja por depresión, pero no por tener depresión. Si el motivo real del despido es tu enfermedad, el despido puede declararse nulo: readmisión, salarios desde el despido e indemnización por daño moral. Para conseguirlo tendrás que aportar indicios; después es la empresa la que debe demostrar una causa real ajena a tu salud.

Si eso no se consigue, pero la empresa tampoco prueba la causa que alega, el despido será improcedente. Y en todos los casos, el plazo para reclamar es de 20 días hábiles.

Actualizado en octubre de 2026.

Es legal despedir a alguien que está de baja por depresión si existe una causa real e independiente de la enfermedad: un cierre de centro, una reorganización acreditada, un incumplimiento grave anterior a la baja. La baja suspende el contrato (art. 45.1.c del Estatuto de los Trabajadores), pero no lo blinda.

Lo que no es legal es despedirte por estar enfermo o porque la empresa no quiere esperar a que te recuperes. Desde julio de 2022, la Ley 15/2022 de igualdad de trato prohíbe la discriminación por «enfermedad o condición de salud» (art. 2.1) y declara nulos los actos discriminatorios (art. 26).

Antes de esa ley, el despido de una persona de baja solía declararse improcedente, no nulo. Ahora la vía de la nulidad está abierta, pero no es automática: los tribunales siguen exigiendo indicios de que la depresión fue el motivo, y no todos los Tribunales Superiores de Justicia resuelven igual.

Despido nulo por depresión: las dos vías

Vía 1: discriminación por enfermedad (Ley 15/2022)

Es la vía principal hoy. Tienes que mostrar que, con lo que se sabe, lo más probable es que te despidieran por tu baja o por tu diagnóstico. Si lo logras, la empresa debe aportar una justificación objetiva, razonable y suficientemente probada (art. 30 Ley 15/2022 y art. 96 LRJS). Si no la aporta, el despido es nulo.

Vía 2: depresión de larga duración como discapacidad

La depresión puede ser larga. El Tribunal de Justicia de la UE estableció en el caso Daouidi (C-395/15) que una dolencia que limita de forma duradera la participación en la vida profesional puede equipararse a discapacidad, protegida frente a la discriminación. Esta vía es útil en bajas muy prolongadas o con pronóstico incierto, y puede alegarse junto con la anterior.

¿Y si la depresión la causó el trabajo?

Si tu depresión tiene origen en el trabajo (acoso, sobrecarga extrema, conflicto), el despido puede ser además una represalia. La Ley 15/2022 considera las represalias una forma de vulneración del derecho a la igualdad (art. 4.1) y despedir a alguien por quejarse o reclamar puede vulnerar derechos fundamentales. Conviene revisar también si la baja debería ser por contingencia profesional: lo explicamos en baja por ansiedad por acoso laboral y en baja por depresión: mutua o Seguridad Social.

Cómo probar que te despidieron por la depresión

Es la parte decisiva. No necesitas una confesión de la empresa; necesitas indicios que encajen entre sí. Estos son los que más suelen pesar:

Indicio Cómo conseguirlo
Cercanía temporal entre la baja (o su prórroga) y el despido Fechas de los partes y de la carta. Por sí sola puede no bastar.
Mensajes de la empresa sobre tu baja: «¿cuándo vuelves?», «esto no puede seguir así» Capturas de WhatsApp, correos, audios recibidos.
Carta de despido vaga o falsa («bajo rendimiento», «pérdida de confianza») Compárala con tus evaluaciones y objetivos.
Buen historial antes de la baja Evaluaciones, felicitaciones, subidas, ausencia de sanciones.
Sustitución inmediata en un puesto que «sobraba» Ofertas de empleo publicadas, testimonios de compañeros.
Precedentes: otras personas despedidas estando de baja Compañeros dispuestos a declarar.
Conocimiento del diagnóstico por la empresa Conversaciones o correos donde lo mencionaste o te preguntaron.

Un apunte importante: la empresa no tiene derecho a conocer tu diagnóstico. De los partes médicos, la empresa solo recibe datos «de carácter meramente administrativo» (art. 7.2 del Real Decreto 625/2014), no el diagnóstico. Pero si la empresa sabía que era una depresión (porque se lo dijiste o se comentó), eso refuerza el indicio de que pudo pesar en la decisión.

Qué no hacer: grabar a escondidas conversaciones en las que no participas, ni sacar documentos confidenciales de la empresa. Grabar una conversación en la que tú participas es otra cuestión, con matices; consúltalo con un profesional antes de usarla.

¿Te pueden despedir por hacer cosas estando de baja por depresión?

Es el argumento más habitual en los despidos disciplinarios de personas de baja por depresión: la empresa contrata un detective y alega que saliste, viajaste o hiciste deporte, y que eso demuestra que no estabas enfermo o que retrasabas tu recuperación (transgresión de la buena fe, art. 54.2.d ET).

En la depresión, muchas de esas actividades forman parte del tratamiento (salir, caminar, ver a gente, hacer ejercicio). Los tribunales valoran caso por caso si la actividad era compatible con la dolencia y con lo indicado por el médico. Por eso conviene que tu psiquiatra o médico de cabecera recomiende por escrito las actividades que te ayudan. Más detalle en baja por ansiedad: qué puedes hacer y qué no.

Lo que sí puede hacerte perder la baja, además del empleo, es trabajar en otra cosa sin autorización o no acudir a las citaciones del INSS o la mutua (art. 175 LGSS).

¿Qué cobras si te despiden de baja por depresión?

La depresión casi siempre se tramita como enfermedad común. Si te despiden durante la baja (art. 283 LGSS):

  • Sigues de baja y sigues cobrando, pero en una cuantía igual a la del paro que te correspondería.
  • El tiempo que sigas de baja desde el despido se descuenta del paro.
  • Tienes que pedir el pago directo al INSS o a la mutua, porque la empresa ya no te paga en nómina.

Ejemplo (cifras de 2026). Sara tiene un hijo, una base de cotización de 1.800 euros y lleva tres meses de baja por depresión. La despiden con 2 años y 6 meses de antigüedad y un salario bruto anual de 21.600 euros.

  1. Antes del despido: 1.800 / 30 = 60 euros/día de base reguladora x 75 % = 45 euros/día (unos 1.350 euros al mes).
  2. Después del despido: cobra la baja en cuantía igual al paro. El 70 % de una base reguladora de desempleo similar (60 euros/día) son 42 euros/día, unos 1.260 euros al mes, por debajo del tope de 1.400 euros con un hijo (SEPE, cuantías 2026).
  3. Si el despido es improcedente: salario diario 21.600 / 365 = 59,18 euros. 33 días x 2,5 años = 82,5 días x 59,18 = 4.882,35 euros de indemnización (o readmisión, a elección de la empresa).
  4. Si es nulo: readmisión obligatoria, salarios dejados de percibir desde el despido (con los descuentos que procedan) y la indemnización por daño moral que fije el juez (art. 27 Ley 15/2022 y art. 183 LRJS). No hay una cifra fija.

Tienes más cálculos en me despiden estando de baja: quién me paga y cuánto cobro.

Qué hacer si te despiden estando de baja por depresión

Recibir un despido en plena depresión es muy duro. Ve paso a paso y apóyate en alguien (familia, sindicato, abogado) para los trámites:

  1. Firma la carta como «recibido, no conforme» y anota la fecha.
  2. Cuenta 20 días hábiles desde el día siguiente (sin sábados, domingos ni festivos). Es un plazo de caducidad (art. 103 LRJS).
  3. Reúne los indicios de la tabla anterior antes de que se pierdan (capturas, correos).
  4. Presenta la papeleta de conciliación; suspende el plazo (art. 65 LRJS). En ella y en la demanda hay que pedir expresamente la nulidad por discriminación por enfermedad y, si procede, la indemnización por daños.
  5. Sigue tu tratamiento y acude a todas las revisiones.
  6. Pide el pago directo de la baja.

El calendario detallado está en me han echado estando de baja: qué hacer en los 20 días.

Si en algún momento sientes que no puedes más o tienes pensamientos de hacerte daño, llama al 024, la línea gratuita y confidencial de atención a la conducta suicida del Ministerio de Sanidad, disponible a cualquier hora.

Tu caso en 3 preguntas

  1. ¿Te han despedido ya? Sí → empieza por qué hacer en los 20 días para reclamar. No, pero temes que pase → sigue leyendo la guía completa sobre despido estando de baja.
  2. ¿Tu depresión tiene que ver con lo que pasa en el trabajo? Sí → revisa baja por acoso laboral: enfermedad común o accidente de trabajo.
  3. ¿Quieres saber qué indemnización te corresponde? → Despido nulo, improcedente o procedente estando de baja.

Preguntas frecuentes

¿Es nulo el despido estando de baja por depresión?

Puede serlo, pero no automáticamente. Será nulo si aportas indicios de que la depresión fue el motivo y la empresa no prueba una causa real ajena a ella.

¿Tengo que contarle a la empresa que mi baja es por depresión?

No. El diagnóstico es un dato de salud y la empresa no tiene derecho a conocerlo. Contarlo o no es tu decisión.

¿Me pueden despedir por una depresión larga?

No por estar enfermo mucho tiempo. Si la depresión es duradera y limita tu trabajo, además puede protegerte la normativa de discapacidad. Al agotar la baja máxima, lo que corresponde es valorar una posible incapacidad permanente, no un despido por estar enfermo.

¿Cuánto me pueden dar por daño moral si el despido es nulo?

No hay una cantidad fija; la decide el juez según el caso. La ley presume el daño moral cuando se acredita la discriminación (art. 27 Ley 15/2022).

¿Puedo cobrar el paro si me despiden de baja por depresión?

Sí, si cumples los requisitos, pero primero sigues cobrando la baja. Cuando te den el alta pides el paro, descontado el tiempo de baja posterior al despido.

Fuentes

Este artículo es informativo y no sustituye el asesoramiento de un abogado laboralista o graduado social. Si tienes un plazo corriendo (por ejemplo, los 20 días hábiles para reclamar un despido), consulta cuanto antes con un profesional o con el servicio de orientación jurídica gratuita de tu colegio de abogados o tu sindicato.